domingo 19 de agosto de 2007

Los eufemismos de La Tercera

Diego Hernández, Presidente de una multinacional minera de siglas extrañas (BHP Billiton Base Metals), que ha integrado consejos asesores de Gobierno sobre Minería y que enfrentó la huelga de La Escondida el año pasado, dijo a La Tercera ¨Chile vive una crisis de adolescencia, de una sociedad que ya no es subdesarrollada, pero aún no llega a ser un país desarrollado. Y ya se sabe lo complicado que son los adolescentes¨.
Que M... significa ésto.

En el mejor de los casos, este pater empresari piensa que existe una realidad verdadera entre subdesarrollo y desarrollo, en la cuál Chile se inscribiría: En vía de Desarrollo. En el peor de los casos, piensa que ser niño es insultante. Para él la situación de subdesarrollo chileno es un período de ¨niñez¨. Lamentablemente, en su poco rigurosa exposición, no nos sitúo este período. Algunos dirán que el subdesarrollo acabó el siglo XX con los gobiernos Desarrollistas, otros dirán que Pinochet lo venció, otros que nunca lo superamos.

No me gusta la interpretación de Mister Hernández. Qué quiere decir con la asociación Subdesarrollo= Niñez? Que hay en el subdesarrollo una especie de falta de preparación, de inocencia, o de poca conciencia?. O que es un período creativo e interesante? No, pensar que la niñez es creativa no le sirve para su ¨Metáfora¨. debe ser lo primero.

Yo: No creo que el ¨subdesarrollo¨ corresponda a una edad de la inocencia, más bien son decisiones político- económicas que implican conciencia de lo que se quiere lograr, evaluaciones de costo-oportunidad, una vigorosa voluntad de enriquecimiento, y en ningún caso, inocencia.
Segunda falacia, no creo que existan los estados evolutivos en la economía capitalista: Subdesarrollo- en vías de Desarrollo - Desarrollo, que explicarían como se gestó el momento actual de la economía en el mundo y que daría esperanza a los subdesarrollados porque sólo se necesitaría un par de años de evolución para alcanzar el soñado último estado. Al filósofo C.Castoriadis se le ocurrió decir que la brecha entre ¨desarrollo¨ y ¨en vías de¨ se agranda más y más, es como el ¨Horizonte¨ que señalaba Juan Emar en un comentario anterior; nunca se llega. Hay leyes invisibles (que no son invisibles para un observador atento) que gobiernan el mercado mundial y que apuntan a la mantención de estas diferencias porque es su más íntima necesidad interna.

El historiador Eric Hosbawm realiza una maravillosa reflexión sobre el comportamiento histórico del sistema capitalista. Ante lo cuál las reflexiones de nuestras lumbreras nacionales, empresarios y gobierno en general, parecen no tener ningún basamento sólido. ¿Qué es eso de ¨vamos a ser desarrollados de aquí al Bicentenario¨? Desconfío de estos ¨gatos carniceros¨ y creo verdaderamente que nada nos asegura que no lleven al país a un descalabro de miseria, marginación y violencia.

Además, acaso el crecimiento económico de Chile no se sostiene en la exportación de materias primas o productos de baja elaboración; madera en chips, salmón, cobre, como en su etapa ¨infantil¨ de subdesarrollo?
Acaso, ¨el Gringo¨ de las salitreras del siglo XIX y todo el espíritu de los aristócratas de antaño, nacionales y extranjeros, no pervive en los nuevos Luksic, Matte, Angelini, Paulmann de nuestra modernidad?

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2 comentarios:

Blogger Juan Emar ha dicho...

Ojos: debo insistir en esto. En rigor, la analogía de las "utopías son como el horizonte, por cada paso que uno da, se alejan un paso. Si uno camina y camina ¿Para qué sirven? -Pues para eso, para caminar" es de Galeano.
Con todo, creo que evidentemente se aplica a nociones como "desarrollo" y "crecimiento" (en el prejuicio aparecen errónamente como sinónimos).
En el caso del desarrollo, claramente es un concepto "referencial". Vale decir, los criterios para "llegar" a él cambiarán a medida que los "desarrollados" cambien sus estilos de vida, comodidades, e ingreso per cápita (otra falacia, como planteaba Quino ¿A dónde lo pueden ir a cobrar los que ganan menos que eso? Me incluyo).
Como bien planteas, una estructura que requiere de la desigualdad, tendrá subdesarrollados en la medida que haya desarrollados.
Se oponen de forma dialéctica. La condición de uno se explica por la del otro, y superar esa condición implica superar el "sistema" que se estructura en torno a la desigualdad....
En fin, nunca llegaremos.
Y si, es peyorativo la referencia tanto a los niños como a los adolescentes de parte del señor este.
Tanta seriedad "adult(er)a" termina aburriendo en las oficinas y buscando emociones fuertes en distintas actividades (Büchi en sus deportes extremos, Spiniak en sus fiestas)
He "hablado" demasiado...excelente tu escrito,
Muchos saludos

23 de agosto de 2007 03:17 PM  
Blogger ojos de papel ha dicho...

Juan: No tengo ningún problema en que hables "demasiado" como dices, es más me gusta conversar con personas que me resultan interesantes. Pero la mayor parte del tiempo soy muy silenciosa ;)
Que cierto lo que dices, la seriedad adulta es tan triste, en el mejor de los casos, y tan patética, en el peor. Quizá por eso los oficinistas adultos consumen tanta cocaína que en el fondo es una droga absolutamente triste.
"el señor este" me dió risa eso.
Saludos para ti.

23 de agosto de 2007 04:32 PM  

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